

Campolivar
Realidad e imaginación se mezclan en un descenso a la infancia de la directora durante el regreso al último espacio en donde estuvo con su padre, la casa de Campolivar en Valencia. La protagonista llevaba 8 años sin hablar con su padre en el momento de que este murió en un accidente de buceo. Lo vio por última vez en la casa de Campo Olivar cuando tenía doce años. El espacio físico se convierte en un reflejo de su universo interior, desfragmentado por el paso del tiempo.
Cintas de caset y mensajes telefónicos reales evocan los fantasmas de una infancia marcada por la difícil relación con la figura paterna


